Este es el truco poco conocido de quienes comen sin engordar

8 noviembre 2025

¿Por qué ellos pueden comer de todo y seguir flacos como si la gravedad no los afectara mientras tú cuentas las calorías hasta del chicle? Tranquilo, la ciencia tiene una respuesta que te hará mirar a tus genes con otros ojos… ¡y quizá dejar de odiar a ese amigo que nunca engorda!

El misterio de los que comen sin engordar

No es una ilusión: hay personas que pueden disfrutar de la vida (y de la comida) sin ver aumentar el número en su báscula. Y sí, puede ser desesperante, especialmente cuando tus propios intentos por perder unos kilos parecen no dar resultado. Pero, ¿por qué ocurre esto?

Un estudio publicado en 2019 en la revista ScienceDaily ha echado luz sobre ese misterio que tanto nos irrita. La clave no está en la fuerza de voluntad extraordinaria ni en una moral superior, sino en la genética. Sí, así como lo lees: la predisposición a la delgadez está, en parte, escrita en nuestros genes.

¿Qué encontraron los científicos?

Un equipo de investigadores comparó el ADN de tres grupos bien definidos:

  • 1.622 personas con un índice de masa corporal (IMC) bajo, es decir, delgadas
  • 1.985 personas con obesidad severa
  • 10.433 personas con peso normal como grupo de control

El objetivo era detectar patrones en la codificación genética que pudieran explicar por qué algunas personas resisten la subida de peso. Además, para asegurarse de que no se trataba solo de hábitos de vida, los participantes completaron cuestionarios sobre su estilo de vida, descartando factores como los trastornos alimenticios.

¿El veredicto? Las personas con obesidad mostraban un grupo de genes asociados al sobrepeso, mientras que las personas delgadas tenían menos genes relacionados con la obesidad. Así de simple (y poco democrático).

Lo que dicen los expertos: genética, biología y menos juicios

Sadaf Farooqi, investigadora de la Universidad de Cambridge y parte del equipo responsable del estudio, lo expresó claramente en un comunicado:

«Este trabajo muestra por primera vez que las personas delgadas y sanas lo son, en general, porque tienen una carga genética menor que incrementa el riesgo de sobrepeso.»

Philippe Froguel, médico y profesor en endocrinología, biología molecular y genética, fue aún más directo: «Las personas que no aumentan de peso tienen algo especial: resisten la obesidad.»

Pero la profesora Farooqi fue más allá, lanzando un mensaje para los jueces del peso ajeno: «Esta investigación demuestra por primera vez que las personas delgadas y sanas lo son, generalmente, porque llevan una carga genética más baja de genes que aumentan los riesgos de sobrepeso, y no porque sean moralmente superiores, como a algunos les gusta sugerir.» Y concluye con una verdad que invita a la humildad: «Tenemos mucho menos control sobre nuestro peso del que pensamos.»

¿Estamos condenados por nuestros genes?

Aunque la genética y la biología tienen más peso en nuestra constitución física de lo que imaginábamos, los científicos subrayan que nuestras acciones aún marcan la diferencia. Es cierto: no todos partimos de la misma línea de salida en la carrera del metabolismo, pero hay decisiones que sí están en tu mano.

  • Seguir una alimentación equilibrada
  • Practicar ejercicio con regularidad

Ambas cosas siguen siendo cruciales para la salud y para reducir el riesgo de obesidad. Así que, aunque los genes decidan poner algunas piedras en tu camino, no todo está perdido. Avanzar un poco más despacio también es avanzar.

En conclusión, la próxima vez que te sorprendas comparando tu plato con el de ese amigo que devora sin engordar, recuerda: la genética juega un papel importante, pero tu salud depende en gran parte de tus hábitos. La lucha no es justa, pero sí digna. ¡Y nadie es mejor persona por pesar menos! Mejor céntrate en cuidarte y disfrutar del viaje (y del postre… ocasional!).

Artículos similares

Valora este post

Leave a Comment

Share to...