Dejan todo atrás y viven en Bali por solo 2.300€ al año

12 noviembre 2025

¿Quién no ha soñado alguna vez con dejarlo todo atrás, surfear nuevas olas de vida y vivir en un paraíso tropical? Matt y Carlie, una pareja británica, lo hicieron realidad: vendieron su casa, hicieron las maletas junto a sus tres hijos y partieron rumbo a Bali para empezar de nuevo. ¿Lo mejor de todo? Hoy viven una vida de ensueño por solo 2.300 € al año.

Del ritmo frenético británico… a la tranquilidad indonesia

Matt Dearing (36) trabajaba como carpintero y su pareja Carlie Donnelley (35) era esteticista en el Reino Unido. Su rutina era extenuante: Matt trabajaba diez horas diarias e incluso, a veces, todos los días de la semana. El tiempo en familia se resumía a una hora fugaz antes de dormir. Mientras las facturas llovían, los niños crecían ante sus ojos sin que apenas se dieran cuenta.

Llegó un día en que la pregunta «¿vivimos para trabajar?» se coló entre los muros de su hogar británico. Así se encendió la chispa de una nueva vida. Decididos a ser «financieramente libres», vendieron su casa y todas sus pertenencias de valor. El precio: 422.000 euros. El destino: Bali, Indonesia.

Bali: un sueño hecho realidad

Después de años deseando este cambio, Matt se sumergió en búsquedas sobre Bali: turismo durante todo el año, un clima envidiable y un ambiente relajado que parecía prometer todo lo que echaban de menos en el Reino Unido. «En Reino Unido llegó un punto en el que apenas veía a mis hijos. Solo tenía una hora con ellos antes de dormir, corría todo el tiempo detrás de las facturas y el trabajo», recuerda Matt.

La pareja y sus tres niños emprendieron su aventura en noviembre de 2022. Una vez allí, recorrieron varias regiones antes de enamorarse de Ubud, donde compraron una casa de tres habitaciones sobre un terreno de 1.200 metros cuadrados. ¿Y lo mejor? El alquiler cuesta 2.300 euros al año, es decir, unos 200 euros mensuales. ¡Imposible no enamorarse!

El poder de la reinvención: construir, vender y vivir

  • Con el dinero de la venta de su casa, Matt y Carlie construyeron dos villas en su terreno nuevo.
  • El plan: vender una de las villas, construir más y embarcarse en el mercado inmobiliario local—todo sin pisar una oficina ni mirar el reloj.
  • El objetivo final: vivir de los rendimientos y decir adiós al trabajo tradicional.

Matt está entusiasmado: «El retorno de inversión es increíble. Vendimos nuestra casa británica por 422.000 euros y con eso compramos un terreno donde construir dos villas. Para nosotros, ser financieramente libres significa, literalmente, tener la libertad de hacer lo que queramos con nuestros hijos, en vez de trabajar diez horas diarias, siete días a la semana», afirma Matt.

Uno de sus mayores placeres hoy es poder llevar y recoger a los niños del colegio, un simple gesto que soñó durante años. Además, destacan la amabilidad de la gente local, siempre agradecida y cordial. «Hemos marcado todas las casillas», celebra Matt. Su sonrisa habla más que mil palabras.

Una vida de ensueño… y mucho tiempo en familia

Actualmente, Matt y Carlie viven la vida que imaginaron: juntos, con tiempo de calidad y rodeados de la exuberancia natural de Bali. Cada fin de semana es una nueva aventura, ya sea paseando por la playa, explorando cascadas o descubriendo alguno de los muchos atractivos turísticos de la isla.

  • Paseos familiares por la playa
  • Excursiones a cascadas
  • Visitas a destinos emblemáticos de Bali

Toda esta revolución vital ha confirmado una gran verdad: a veces, para ganar, hay que atreverse a dejarlo todo atrás. Y, aunque vender la casa y cruzar medio planeta da pavor, Matt y Carlie no se arrepienten en absoluto de su decisión.

Conclusión: Cuando el trabajo se convierte en el dueño de tu vida y tus sueños se quedan en el cajón de los «quizá algún día», replantearse el escenario puede ser la mejor apuesta. Matt y Carlie apostaron por la libertad, la familia y una calidad de vida a precios impensables en el Reino Unido. Su experiencia nos recuerda que las grandes aventuras empiezan con una pequeña decisión: atreverse. Así, los sueños pueden tener código postal, sol permanente y, por qué no, una cascada cerca de casa.

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