Publicado: 14/03/2018
Sobreviviente tras ataque de sicarios muere durante operación
Criminales le dispararon a quemarropa y luego acribillaron a pareja de esposos. También quisieron asesinar a gemelitos de solo 5 años.
Compartir Compartir
Carlos Coba Leiva, padre de Ronal Coba, lamenta la muerte de su primogénito.

@WebSatélite


Son finalmente dos las personas que murieron tras el despiadado ataque perpetrado el domingo por dos sicarios en el asentamiento humano Los Laureles, en La Esperanza. Como se sabe, el primero en perder la vida fue Ronal Rolando Coba Tamayo, de 23 años, quien recibió disparos en el estómago y la cabeza. Es segundo fue Luis Diego Blas Alayo, de 18, a quien los médicos del Hospital Regional no pudieron salvar.


Blas dejó de existir ayer a la 1:30 a. m. Un paro cardiaco cegó su vida cuando era operado. Según fuentes policiales, Luis Blas y Ronal Coba conversaban tranquilamente en el frontis de una precaria vivienda situada en la manzana P del asentamiento humano Los Laureles (en el límite entre Florencia de Mora y La Esperanza) cuando aparecieron los homicidas. Habían ido a dicho lugar para felicitar por su cumpleaños a una amiga en común, que cumplía 16.


A la 1 p. m. se desató el infierno. Dos hombres aparecieron de pronto y les dispararon a quemarropa a Blas y Coba.


Luego ingresaron al predio para asesinar también a las personas que ahí se encontraban. Una de ellas era Rosa Beltrán Gutiérrez (40), quien recibió dos balazos en la columna.


A Leodán Sánchez Jara (44), esposo de la mujer, le dispararon tres veces: en el abdomen, el hombro y el brazo derechos. Lo mismo a Alán Castro La Mata (34), quien resultó con perforaciones en el estómago.


“¡NO LOS MATEN!”


En la casa también se encontraban los nietos de Rosa, unos gemelitos de solo 5 años de edad. Los criminales, que al parecer habían decidido acabar con todo ser vivo dentro del inmueble, apuntaron sus armas hacia ellos. Al ver esto, la adolescente se paró frente a las criaturas y gritó: “¡Por favor, no maten a mis sobrinos, apiádense de ellos!”.


Los asesinos miraron con furia a la muchacha y luego se marcharon corriendo. Escaparon en un auto plomo que aguardaba por ellos a una cuadra de distancia.


Luis Blas y Ronal Coba son velados en sus respectivas viviendas, ubicadas en el mismo barrio en donde los balearon. Luis era soldador, trabajaba junto a su padre. Ronal se dedicaba a la construcción. Era el mayor de seis hermanos y deja una niña de solo 2 años de edad. Su padre, Carlos Mario Coba Leyva (48), estalló en lágrimas tras enterase de lo ocurrido.

 

AÚN LOS BUSCAN


Por su parte, el director de la Tercera Microrregión Policial La Libertad - Ancash, general César Manuel Vallejos Mori, informó que el personal que investigado el caso maneja por lo pronto dos hipótesis.


Según la primera de ellas, nos encontraríamos ante un nuevo ajuste de cuentas entre bandas que se dedican al robo, el tráfico de terrenos y la extorsión y cobro de cupos. Según la segunda, sería un atentado contra miembros del Sindicato de Construcción Civil de La Esperanza.

Banner Publicitario Banner Publicitario