Publicado: 11/02/2018
La Yunza: el carnaval con la fiesta del árbol se celebra en febrero
Esta colorida actividad pone en el ruedo a los asistentes a la espera de llevarse un regalo, luego de traer abajo al árbol con puros machetazos.
Compartir Compartir
Regalos, globos, serpentines adornan a las yunzas. Texto: Gustavo Rojas Obeso.

@WebSatélite


Febrero está dedicado para celebrar el carnaval. La mayoría de los pueblos del Perú tiene su propia celebración, frente al mar, en un campo, o hasta en el mismo barrio. Se rinde un festejo al árbol, al que se le otorga vida con adornos para luego verlo caer entre machetazos entre bailes y risas. Así, migrantes de Mache, Coina y Usquil -residentes en Trujillo- realizan estas coloridas actividades cada año.


LA YUNZA

Con bailes y tragos, los participantes giran alrededor del árbol conocido como ‘yunza’ o ‘cortamonte’, en la costa; ‘umisha’ en la selva, o ‘sacha cuchuy’ (‘cortar árbol’ en quechua), ‘humishas’ (árbol con regalos) o también llamado ‘huanchihualito’.

La yunza recibe varios nombres y todo depende del lugar en donde lo celebres. Esta actividad se convirtió en una ceremonia o ritual, mediante la cual los participantes intentan obtener un beneficio.

En la etapa del terrorismo que enfrentó nuestro país, provocó que en los ochentas la población de la sierra migre a la costa. Esto originó que las culturas se mezclen y fomente la realización de carnavales, por ejemplo, en los sectores citadinos menos imaginados.

La cosmovisión andina simboliza de manera sexual al árbol como el hombre y a la tierra como la mujer. En ese sentido, la penetración del palo hacia el suelo es rendirle tributo a la Mama Pacha (madre tierra). Por ello, va más allá de una celebración de amigos, sino de una fiesta a la tierra, donde después podamos obtener toda su energía a lo largo del resto del año.

La yunza es precisamente la celebración entre desconocidos. Une al barrio, a los residentes de un pueblo, promoción o simplemente un local organiza este festín y los asistentes se suman al ruedo para esperar la caída de los regalos. Entre tanto, bailan, ríen, con toda confianza. La bebida hace lo suyo, y se entregan con toda confianza al festejo.


LA FIESTA

Esta festividad tiene su sentido social, la inclusión, pues demuestra que, ante la sociedad, todos tendríamos que ser iguales sin marginar el género, edad ni mucho menos la etnicidad.

Al principio, la organización es realizada por cierta comunidad, para luego encomendarlo a una pareja al que son llamados ‘padrinos’ o ‘mayordomos’, que no necesariamente son esposos.

Días antes del carnaval, los apadrinados logran conseguir el árbol (de capulí o eucalipto en la sierra; o de sauce o huarango en la costa), y los visten con regalos. En el día central de la actividad, el palo es adornado con muchas serpentinas, globos de diferentes tamaños y colores.

Los padrinos son los que inician el corte del árbol, entre movimientos de baile lanzan dos o tres golpes seguidos al tronco. Ellos mismos eligen a la siguiente pareja para luego así alternar con otro par de personas.

Entre bailes y risas, las horas se esfuman rápido como el mismo trago que uno bebe. El árbol se mantiene en pie, cuando de pronto solo una pequeña astilla lo empieza a debilitar su posición. Luego, una última pareja le pone el punto final al tronco y el árbol cae, mientras los asistentes se abalanzan sobre ella para atrapar algún regalo, sin importante que se rasguen la piel con las ramas, sean pisoteados o aplastados. Esto ocurre, pero queda sin importancia. Por su parte, los más cautos lanzan baldazos de agua y globos. Todo es risa y viene desde los corazones de la multitud.

Cuando el árbol cobra vida (con adornos), nos nutre una alegría. Cuando esa alegría se comparte ya es por sí el máximo punto de satisfacción. El carnaval es una de las actividades que logra enamorar verdaderamente en febrero a las personas, y el cupido que buscamos está colgado en forma de regalo y nuestra mayor recompensa es que al final lo tenemos en nuestras manos, pues nos enteramos que el próximo año yo soy el padrino y la madrina es una mujer buenamoza que acabo de conocer esta tarde.

Banner Publicitario Banner Publicitario