Publicado: 11/10/2018
Denunciarán a clínica trujillana por muerte de mujer
Madre de familia falleció en junio en el mismo lugar y tras la misma intervención estética. Viudos piden a autoridades que investiguen ambos casos.
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Es la segunda persona que muere tras someterse a una lipoescultura en clínica ‘Cirugía Rodríguez’.

@WebSatélite


María Ludeña Aliaga, de 42 años, y Sayda Rosales Mundaca, de 43, tienen algo en común: ambas murieron tras haber ingresado a la clínica ‘Cirugía Rodríguez’, en El Recreo, para someterse a una operación estética. Sayda lo hizo en junio; María, la tarde del martes.


El fiscal Jorge Alvarado Caycho (esposo de María) y el arquitecto Roberto Rojas Álvarez (esposo de Sayda) aseguran que ambas entraron en buen estado de salud al quirófano. Hoy los viudos esperan que no se reporte una tercera víctima para que las autoridades se animen por fin a actuar.


VIAJE A LA MUERTE 


María Ludeña vivía en Carhuaz (Ancash) y trabajaba como instructora en un gimnasio. Era madre de tres hijos, dos de ellos menores de edad. En un afán por perfeccionar su figura, decidió venir a Trujillo para someterse a una lipoescultura. Arribó a nuestra ciudad el lunes y aprovechó para visitar a la mayor de sus hijas, que estudia en la UPAO. Al día siguiente se dirigió a la clínica. Debía estar ahí a las 9 a. m.


Su hija le prometió que iría a verla después de la intervención, y así lo hizo. Pero cuando preguntó por ella, le dijeron que había sido llevada de urgencia al hospital Lazarte, debido a una supuesta complicación.


De inmediato la muchacha se enrumbó al nosocomio. Y cuando llegó, le informaron que, en efecto, ahí se encontraba su madre, pero que había fallecido. Al parecer dejó de existir en el camino.


Enterado de lo sucedido, Jorge Alvarado vino a Trujillo y lo primero que hizo fue dirigirse a la clínica para conversar con el médico que había intervenido a su esposa. Sin embargo, se han negado a explicarle lo que sucedió. Indicó además que la Fiscalía acudió para recoger la historia clínica, pero no se la entregaron, por eso cree que la han escondido para que así el propietario evada su responsabilidad, ante una posible negligencia médica. “Ella ha estado bien, no sufría de ninguna molestia o dolencia”, agregó.


Alvarado asegura también que tomará acciones legales contra la clínica y el propietario, el médico Luis Rodríguez.

 

LA PRIMERA


Al igual que María, Sayda Rosales acudió a la clínica para que le practiquen una lipoescultura. La intervención se postergó en varias ocasiones, pero finalmente consiguieron se llevó a cabo.


El día de la operación, Roberto aguardaba tranquilo en la sala de espera. Pero pasaron las dos horas que supuestamente debía durar el procedimiento y nadie salía a brindarle información. Sospechando lo peor, ingresó al quirófano. “Encontré un cuadro totalmente desastroso —relató aquella vez—. El anestesista trataba reanimarla…”.


Sayda había sufrido un paro cardiaco, de modo que la trasladaron al Hospital Belén. Pero no sobreviviría. Falleció algunas horas después.


Roberto también aseguró que el médico que atendió a su esposa fue Luis Rodríguez y que los de la clínica se encargaron de desaparecer parte del historial médico.


Ante esta situación, denunció al establecimiento por negligencia. Se sabe que el caso se encuentra en la Fiscalía y que pronto pasaría a instancias judiciales.

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