Publicado: 14/03/2019
Asesinan a mototaxista de ocho balazos en La Esperanza
Sicarios, a bordo de un auto, le cerraron el paso a mototaxista. Víctima intentó esconderse en taller, pero fue inútil.
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Aún seguía con vida cuando llegó a policía y lo trasladaron al Hospital Regional, pero en el camino su corazón dejó de latir.

@WebSatélite


Ocho balazos acabaron con la existencia de un joven mototaxista, quien trató de esconderse en un taller, pero de nada le sirvió. Su asesino lo siguió hasta dicho establecimiento y le dejó el cuerpo lleno de balas y moribundo. 


El sangriento hecho ocurrió en la parte alta de La Esperanza, la tarde de ayer, a las 5.00 p.m. 


LA VÍCTIMA 


Se trata de Luis Alejandro Arana Angulo, de 23 años,conocido como ‘Luisiño’, quien conducía la mototaxi de color azul y blanco, de placa, 3169- 8F. Se desconoce si momentos antes del atentado, aguardaba en su paradero o recorría cierta calle.


Lo cierto es que, a las 5.00 p.m., unos sicarios, a bordo de un vehículo color negro, lo persiguieron.


Testigos de la balacera aseguraron que aquel automóvil tenía la placa de rodaje T6O-623.


La víctima se habría percatado del auto que lo seguía y pisó el acelerador en un intento por esquivar a sus verdugos, pero no lo consiguió.


A la altura de la cuadra 13 de la calle Félix Aldao, el auto le cerró el paso. Por un instante, ‘Luisiño’ quedó quieto dentro de su mototaxi. Esta situación fue aprovechada por los maleantes.


Uno de ellos bajó con un arma de fuego, corrió hacia el mototaxi, se colocó al frente y disparó en cuatro ocasiones.


Pese a que las balas se alojaron en diferentes partes de su cuerpo, la víctima abandonó su unidad y corrió varios metros. Ingresó hasta un taller de mecánica, con la consigna de esconderse y salvar su vida.


Sin embargo, el sicario fue tras él. Cuando lo tuvo acorralado, lo atacó a quemarropa. Tras gastar todas las balas de su arma, corrió hacia el auto negro y, junto a su cómplice, fugó.


AGONIZÓ


El joven quedó tendido sobre el suelo y empapado en su propia sangre. A simple vista mostraba dos impactos de proyectil en la cabeza, dos más en el pecho, y el resto en abdomen, brazos y piernas. Pese a ello, aún seguía vivo.


Al lugar arribaron agentes de la comisaría Bellavista, los que, al percatarse que la víctima aún respiraba, la subierona un patrullero y trasladaron lo más rápido al área de emergencia del Hospital Regional.


Sin embargo, en el trayecto dejó de existir. 


Momentos después, el cadáver pasó a la morgue de Trujillo para que se practique la necropsia de reglamento.


CASQUILLOS 


En la escena del crimen quedó regada más de una decena de casquillos, así como el mototaxi del fallecido, que lucía el parabrisas destruido.


Peritos de criminalística recogieron las evidencias, mientras que el vehículo menor fue llevado a los exteriores de la comisaría Bellavista. Posteriormente lo trasladaron hasta la sede del Departamento de Investigación Criminal (Depincri) Norte.


El taller de mecánica también quedó destruido por las balas, al igual que un micro.

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