Es conveniente recrear el ambiente del vientre materno para relajarlos


1. Infusión de manzanilla

La manzanilla tiene una sustancia llamada glicina que tiene efectos relajantes. Además, todos sus componentes son muy suaves, por lo que su organismo lo tolera sin problemas.

No obstante, si estáis temerosos, comenzad humedeciendo el chupete antes de que la ingiera directamente. Si lo tolera bien, es hora de que tome un sorbo del biberón. En caso de que todo continúe igual, podrá beber con más asiduidad. Por otro lado, los bebés suelen tener gases y el remedio le vendrá genial.


2. Crea un ambiente relajado

Puedes tomar esta medida para calmarlo, así como para prevenir la aparición de los cólicos. Pon una luz tenue, rodéalo y dale algo agradable a lo que agarrarse.

Incluso, puedes recurrir a esas grabaciones en las que se reproducen los sonidos de cuando estamos en el vientre.

Así, se sentirá en un lugar seguro, en el sitio en el que todo era paz y tranquilidad, donde no necesitaba esforzarse para conseguir nada.  Su estrés se rebajará y, con esto, dejará de llorar.

Si lo prefieres, puedes optar por otras músicas relajantes, como la de Mozart o u otros compositores, pero no dejes a tu bebé en silencio.


3. Mécelo

Otra forma de llevarlo de manera simbólica a ese lugar seguro es mecerlos de arriba a abajo con la cabeza pegada al pecho. Este movimiento los transportará a su primer hogar, ya que es muy similar al que percibían cuando la mamá caminaba.

Asimismo, al tener la oreja cerca del corazón, notarán el latido que los acompañaban en aquel momento, lo que constituye una estupenda herramienta para aliviar a tu bebé.


4. Baño de agua templada

De nuevo, estamos hablando de replicar el entorno del útero. Allí, los niños están rodeados de líquido amniótico. Por tanto, la sensación de flotabilidad los tranquiliza sobremanera.

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