Incluyen ingredientes antibacterianos que nos ayudan a prevenir infecciones. Además, también alivian el dolor


1.  Leche y ajo


La combinación de leche y ajo nos brinda un tratamiento natural con propiedades antioxidantes y reparadoras que promueven la recuperación de las áreas afectadas por las ampollas. La leche refresca la lesión y disminuye la sensación de ardor. Por su parte, el ajo actúa como antibiótico.


Ingredientes


3 dientes de ajo

1 taza de leche (250 ml)


Preparación

Corta los dientes de ajo en pequeñas rodajas o tritúralos en un mortero. Agrégalos en una olla con la taza de leche y déjalos hervir a fuego bajo durante 5 minutos. Retira el producto y déjalo reposar hasta que alcance una temperatura apta para su uso.


Modo de uso

Aplícalo sobre la zona afectada con la ayuda de un trozo de algodón. Repite su aplicación 3 o 4 veces al día, todos los días, hasta curar la herida.


2. Aceite de coco y vitamina E


El aceite de coco es un ingrediente hidratante cuyas propiedades antibacterianas ayudan a prevenir las infecciones cutáneas. Su uso sobre la piel lesionada acelera el proceso de recuperación y disminuye las manchas y cicatrices.


Ingredientes


3 cucharadas de aceite de coco (45 g)

1 cucharadita de aceite de vitamina E (5 g)


Preparación

Combina el aceite de coco con la vitamina E hasta obtener un producto homogéneo.


Modo de uso:

Frota el producto sobre las ampollas y déjalo hasta que se absorba, sin enjuagar. Repite su uso 3 veces al día, todos los días.


3. Aloe vera y aceite de oliva


Ingredientes

3 cucharadas de gel de aloe vera (45 g)

1 cucharada de aceite de oliva (16 g)


Preparación

Incorpora las cucharadas de aloe vera en un recipiente y mézclalas con el aceite de oliva hasta obtener un producto cremoso.


Modo de uso

Frota el tratamiento sobre la herida y déjalo actuar 30 minutos antes de enjuagar. Repite su uso 3 veces al día hasta aliviar el problema.

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